Perdieron sus casas y negocios en el terremoto, pero quieren quedarse en Los Palos Grandes, Venezuela: “¿A dónde más me voy a ir?”


En pleno polo turístico de Caracas, Los Palos Grandes es una zona residencial y empresarial atractiva situada en el Municipio Chacao en Venezuela, uno de los lugares afectados por los dos grandes terremotos de 7.2 y 7.5 en la Escala de Richter, con minutos de diferencia el 24 de junio de 2026.
Este evento consecutivo golpeó fuertemente el centro-norte del territorio, dejando graves pérdidas humanas y miles de viviendas dañadas. Los Palos Grandes constituye un foco turístico de la ciudad gracias a la famosa “Cuadra Gastronómica” con restaurantes de gastronomía nacional e internacional.
El barrio fue testigo y escenario de duelo, trabajo y esperanza. La periodista venezolana Valentina Quintero Montiel conoce el lugar en primera persona desde hace 31 años y dijo que el sitio es “profundamente aspiracional”.
“Es el Soho caraqueño, el lugar ideal porque se puede caminar, abren locales a cada rato, todo lo consigues en la esquina, se come rico y muy variado, la gente se conoce y se saluda, es seguro, está iluminado, es pequeño y amable”, destacó.
En su canal de Youtube con más de 470 mil suscripciones, “Valen de Viaje” (@ValendeViaje), mostró historias de sus vecinos y cómo la sombra de aquel momento aún está viva en cada rincón del lugar.
“¿A dónde más me voy a ir?”: cómo la pérdida de lo material no rompió lo espiritual
La periodista contó que luego de los dos terremotos convivieron muchas sensaciones en Los Palos Grandes, como el miedo a nuevos sismos y réplicas a cada momento, vecinos en silencio y menos salidas de los vecinos. Pero que con quienes pudo entrevistar, todos estaban decididos a quedarse, a pesar del miedo latente.
Entre las personas entrevistadas, Ana Black confesó que el sismo la tiró al piso, no pudo aguantar parada. “Yo no pensé que me iba a a morir ni que el edificio se iba a caer, pero sí que ‘esto no aguanta’, porque el ruido era de las paredes crujiendo”, destacó.
Por su parte, Gustavo Duque, el alcalde de Chacao también explicó que el movimiento arrancó muy despacio, pero luego se tornó feroz. “Me dijo que no había manera de que esto (por la construcción) aguante. A medida que pasaba el tiempo y no terminaba, ahí me dije que uno es lo que Dios decide”, confesó.
Luis Marqués, quien es el presidente de la junta del condominio del edificio llamado Houston, en aquella comuna, coincidió en la sensación: “No hay manera de que esto aguante esta sacudida durante tanto tiempo”. Desde ese edificio, ahora reflexiona: “No sé dónde se está seguro. Al final del cuento es como una lotería”.
Con un sentido de pertenencia más fuerte que el miedo, todos los consultados en el video sobre si quisieran irse, a. La propia autora del video, dijo que “jamás” se mudaría del lugar.
“No pienso mudarme ni de mi edificio ni de mi casa”, replicó otro. Y las palabras siguieron coincidiendo en ese sentido: “Aquí vamos a seguir“; “Me voy a quedar en Los Palos Grandes”. “Todos quieren volver“, declaró Black. “Estamos preparando las casas, limpiando, arreglando. Quiero volver a mi hogar”.
Y el sentimiento común se plasmó en las palabras de otra vecina: “¿Adónde más me voy a ir? Hay mucho trabajo por hacer, pero después de esto me sigo sintiendo segura, respaldada y me voy a seguir quedando“.
Fuente: www.clarin.com



